viernes, 27 de julio de 2012

Siempre es más oscuro antes de amanecer


El Caballero de la Noche
  

    Es difícil hablar de esta película sin tener en mente las tragedias que envolvieron a la producción y el efecto que estas tuvieron en la recepción de la crítica y el público. Cuando la vi no podía estar más asombrado por lo que acababa de ver, una autentica joya. Pero siempre me pasa lo mismo, cuando algo se vuelve del gusto de todo mundo y ponen como locos al respecto, a mí inmediatamente deja de gustarme.

    Y más cuando empezaron que el Batman de Tim Burton era una mierda comparada con esta película. Ahí fue donde perdí los estribos porque me estaban tocando dos vacas sagradas de mi infancia, y eso calienta señores. Pero eso es material de otra entrada, volvamos a lo que importa.

    Batman volvió en 2008, y lo hizo más grande y mejor. Con gran parte del elenco de la anterior y con nuevas adiciones encabezadas por Heath Ledger, Aaron Eckart, Maguie Gyllenhal, Eric Roberts, Nestor Carbonell, Michael Jay White, Anthony Michael Hall, William Fichtner, hasta Tommy “Tiny” Lister estaba ahí; parece que medio mundo estuvo en The Dark Knight. ¡Yo estuve en The Dark Knight y ni siquiera lo sabía”.


    La principal característica de TDK es que deja ser una cinta de superhéroes para volverse otra clase de cine, un cine de suspenso, un drama, un thriller psicológico, policiaco. Si decía que Begins era una mezcla de Se7en y la saga Bourne, aquí el director Chris Nolan deja bien clara sus influencias; desde Heat de Michael Mann, hasta La Naranja Mecánica de Stanley Kubrick. Incluso dicen que Nolan busco inspiración en King Kong de 1933. Si alguien encuentra las influencias de King Kong en TDK que me avise porque yo no.

    Los elementos que me molestaban de la anterior vuelven recargados en esta, la música más intrascendente y repetitiva e incluso ausente en secuencias completas de acción, y el diseño de producción que elimina completamente cualquier rastro de fantasía de la cinta, no mas monorriel, no mas isla de Arkham. Estamos inmersos en una cruda realidad, porque esto ya no va de superhéroes, esto es un drama policiaco.

    Si en la anterior el miedo era la idea central, aquí lo es el orden enfrentado al caos. Estupendamente personificado por esa gigantesca rivalidad entre Batman y su némesis el Guasón y el efecto que tiene este duelo entre los criminales “normales”, los ciudadanos de Gótica Gotham, las autoridades, Alfred, Rachel, Gordon, Harvey Dent, etc.


    Y aquí es donde entra en juego lo que decía al principio. La producción se vio marcada por la muerte del actor Heath Ledger y el especialista de acción Conway Wickliffe (la cinta está dedicada a ambos). Desde luego fue Ledger quien acaparó las miradas y su muerte no solo elevo su increíble actuación a nivel de mito, como pasó con James Dean y Brandon Lee en su momento, sino que opaco las verdaderas revelaciones del film: Aaron Eckart y Gary Oldman.

    Porque en TDK Harvey Dent y James Gordon son los verdaderos protagonistas. Una típica queja de las anteriores películas de Batman es que apenas y salía, apenas y se trataba sobre él, que se enfocaban más en los villanos; lo cierto es que aquí más que nunca Batman es un secundario, tal vez salga más minutos pero la cinta no le pertenece. Dent y Gordon representan el camino tortuoso del héroe, Dent como el justiciero brillante que se vuelve vengador cruzando el límite que Batman siempre lucha por no cruzar a pesar del cruel juego del Guasón; y Gordon quien termina robándole escenas al mismo Batman, cuando arresta al Guasón después de la persecución del convoy es el momento más heroico de la cinta, la escena posterior con su hijo lo demuestra: -¿Batman te salvo papi? – esta vez yo lo salve a él.

    Y es que tomen en cuenta que Batman es mucho Batman y es millonario, listo, y algo trastornado;  pero usa mascara y está equipado hasta los dientes. Gordon se juega el pellejo en las calles solo con su placa y su arma, recibiendo el sueldo base y con tres bocas que alimentar en casa.

    Pero el fantasma de Ledger se volvió descomunal, y con una interpretación de esas que no se olvidan en mucho tiempo se convirtió en el gran reclamo de la cinta. Y claro también está el hecho de que si te pones a analizar la trama con lujo de detalle, encontraras más huecos y trampas en el guion que en la autopista Cordoba-Minatitlan.

    Pero todo esto no importa si la película es tan emocionante que te olvidas de todo, porque TDK es una experiencia, no es el  “Batman definitivo” como muchos dicen, no creo que exista tal cosa, y si existe le corresponde a otras personas; solo son visiones de distintos autores del mismo personaje, y esta visión en particular es increíble porque este tipo Christopher Nolan, realmente es bueno en lo que hace.



Ultimas consideraciones:

- ¿No les encanta que un personaje que pregona el caos y lo fútil que es el control le salgan a la perfección sus planes, que hasta los obstáculos más imprevistos jueguen a su favor? Claro el autobús entra justo donde está parado el tipo que te va a matar, se marcha justo cuando está cruzando una caravana de autobuses, te encierran justo donde tienes a un tipo con una bomba, te dejan entrar vestido de policías y no notan tu boca llena de cicatrices, y no notan a un policía con nombre de mujer, y atrapan justo al tipo con el nombre de la chica a la que vas a matar y etc., etc., etc.

-Mucho se ha dicho y ha hecho mofa de la voz de Christian Bale, yo simplemente me pregunto ¿qué diablos paso entre 2005 y 2008? No hacia esa voz en Batman Begins. Vaya que es irritante.

-Como dije nadie extrañó a Katie Holmes, pero no faltó quien se cebó con Maggie Gyllenhal, que si no está guapa que si no se que, juzguen ustedes, a mi definitivamente me despierta un morbo tremendo, oh si, toda una wacala que rico.







-¿Qué pasó con el edificio de empresas Wayne? ¿Porque no es el mismo? Me obsesionan estos detallitos de continuidad.

-Jarvis, el mayordomo digital de Tony Stark es un genio del sarcasmo y puro carisma, pero no le llega a los talones a Lucius Fox y Alfred.

-Increible que nos fascinemos y celebremos los malabares del Guasón, ¿si notan que es un psicópata enterrándole un lápiz en el ojo a otro tipo?

-  “- Un sonar, como los…  - submarinos señor Wayne, como los submarinos”

- La revista MAD hacia una excelente sátira de lo “complejo” e “impredecible” que eran los actos del Guasón: “pongo una bomba en un coche, pongo una bomba en un edificio, pongo una bomba en un gordo, pongo una bomba en un hospital, pongo una bomba en un barco”.

 -“disfruto la dinamita, la polvora y la gasolina, ¿sabes que tienen en común? Son baratas”  jajajajajaja ay Guasón, gasolina barata, ese si es buen chiste.

 -Cortan las comunicaciones del barco para que no se organicen, porque ya sabes, no existen los celulares, los radios, la clave Morse.

-Gordon tiene un hijo y una hija, conocemos al niño, pero a la niña nunca le vemos el rostro y ni oímos su nombre. ¿Saben por qué? Porque según las historietas esa niña se llama Barbara Gordon, y es la futura Batichica. ¡¡¡Chan chan CHAAAAN!!!

No hay comentarios:

Publicar un comentario