Skyfall
Fui a ver Skyfall,
no me gustó. No diré que la película es mala, simplemente que no
me gustó, y eso como el fan de James Bond que soy es muy malo, muy muy malo.
The A.V. Club dice que Skyfall tiene una de las secuencias más trepidantes de toda la
saga, yo digo ¡tonterias!: Octupussy
tiene una persecución y pelea sobre un tren más emocionante que lo visto en
esta.
Casino
Royale me fascina, Quantum
of Solace no me parece la mierda que muchos dicen, pero con Skyfall llegue
a un punto donde estoy harto de que me quieran diseccionar al extremo a James
Bond. Primero, porque no es original: a lo largo de toda la saga hemos tenido
oportunidad de ver la faceta más humana del personaje de Ian Flemming, siendo
curiosamente su punto más devastador la siempre menospreciada Al servicio secreto de su majestad;
segundo: porque a estas alturas no quiero ver los problemas emocionales de
James Bond, quiero verlo pateando traseros.
Es chistoso como los productores y el mismo
público reniega de la etapa Brosnan o de la etapa Dalton, y se apresuran a
decir que Craig (que me encanta en rol, todo sea dicho) es el mejor Bond,
cuando Skyfall se dedica a meter elementos clásicos Bond, pero haciéndolo tibiamente
en lugar de hacerlo con aplomo, usando tramas y desarrollo de personajes que ya
hemos visto por ejemplo en GoldenEye y
El mundo no basta, o que Timothy Dalton
ya tenía esa crudeza y fiereza por la cual fue repudiado y que ahora ha
encumbrado a Daniel Craig (en serio gente, vean de nuevo Licencia para
matar, de las mejores de la saga).
Javier Bardem y su Silva me parece una versión descafeinada
de Alec Trevelyan con los toques obligados del Guasón de Heath Ledger (de verdad público y productores de Hollywood, estoy hasta la madre del Guasón de Heath Ledger,
ya supérenlo) aunque debo resaltar el momento de su primer encuentro con Bond,
acoso sexual incluido, una gran escena. Sin embargo y a pesar de la amenaza que
nos dicen que es, el villano se va diluyendo más y más, incluso y a pesar del
constante desprecio hacia la formula que tienen algunos, aquí Bardem cae en el cliché
más viejo del libro: puedes matar a Bond ¡MATALO, no te quedes hablando con él!
Duele ver la forma en que desaprovechan a
Berenice Marlohe, no solo es un portento de mujer, si no que en pocos minutos
logran dar matices a su personaje que lo hacen interesante, todo para que salga
de la trama de una forma tan simplona. Ya en la saga ha habido chicas Bond con
poca participación, pero en otras ocasiones lo han resuelto de maneras más
logradas. Tari Hatcher muere en El mañana
nunca muere a mitad de la película, aun así la escena donde Bond la
encuentra muerta es devastadora y muy efectiva; incluso en Quantum Gemma Arterton tiene un destino similar y aun así logra
tener su momento de gloria e incluso Bond se asegura de obtener revancha por
ella. Aquí Marlohe tiene una presentación interesante y un trasfondo trágico,
pero al final la usan como a esas chicas Bond que solo servían para llevar a
Bond de punto A al punto B (y acostarse con él, claro) para después ser desechadas, la cuestión es
que a esas chicas no se molestaban si quiera en darles matices, simplemente
eran floreros. Toda una oportunidad desperdiciada.
Judi Dench esta fantástica como siempre, pero también
debo decirlo, su desarrollo en esta película está muy gris; ella y Brosnan tenían
más química en una sola escena de GoldenEye
que la que ha tenido con Daniel Craig en tres películas. Y una vez más, no es
algo que no hayamos visto antes en la etapa Brosnan.
Aun así tiene aspectos que me gustaron, la fotografía
del filme es de una calidad soberbia, las escenas en China son hipnóticas y la iluminación
en el clímax (a pesar de lo aburrido que me pareció) son como para construirle
un monumento al fotógrafo; Ralph Fiennes, Ben Wishaw y Naomi Harris están estupendos
en sus roles, te tienen en su bolsillo desde sus primeras escenas y hacen que
vayas con ellos a muerte, y tomando en cuenta lo vital que serán para el futuro
de la saga, no podría estar más agradecido.
Finalmente
quiero señalar que muchos han dicho que hay una clara influencia de The Dark Knight en Skyfall, incluso el director Sam Mendez lo dijo públicamente,
especialmente cuando la trama se mueve a Escocia en su recta final; sin embargo
en todo ese clímax no era Batman en lo
que pensaba, sino en Hard Target de
John Woo y Van Damme: la escena con
Bond, M y el guardabosques es casi calcada de la escena de Boudreaux, Natasha y
el tio Douvee en la cabaña; es cierto, revísenlo. Eso antes de que se pusieran en
modo Macaulay Culkin.
Tres películas después en la era Craig, la sensación
es que todo es prologo, que todo es un preámbulo a la gran aventura de Bond;
todo está listo para numero 24, ya sin
traumas, sin psicoanálisis, ya todas las piezas y personajes en su lugar, de
una vez y por todas, es hora de que Bond patee traseros como nadie más lo sabe
hacer.

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